Anthology of Japanease literature

La imperiosa necesidad de escribir, y de leer, y escuchar música, y que te duelan las sienes, y tengas que salir a la terraza a que te dé el aire.
Ya no aguanto mucho frente al monitor, cosa extraña, espero que no dure mucho. No sé si sea mi silla, no sé si no esté durmiendo bien, o si le eche la culpa al colchón.
Ya no sé a qué echarle la culpa.

El título de este post viene de este libro no planeado que se cruzó en mi camino. Más bien eso me pasa por andar por las estanterías y luego uno es atraído por libros con nombres sugerentes y luego lo empiezas a hojear, te atrapa, ya caíste.
Qué bonito pensar en los libros como un rito atrayente.

Total que el libro citado está en la sala de consulta de la escuela y como es de consulta no se puede sacar. Lo extraño es que presiento que nadie después de haberlo catalogado lo había abierto antes, lo cual me emocionó también. Pero en fin, el libro en cuestión fue donado por la embajada japonesa (ahí decía) y está en inglés. Incluye desde las primeras compilaciones de poesía y relatos de los periodos de la historia del país del sol naciente.

Anoté algunos fragmentos, por ejemplo este del Man yoshu (Collection of Ten Thousand Leaves).

Love  is a torment
whenever we hide it
why not lay it bare
like the moon that appears
from behind the mountain ledge?
Anonymous

O este otro parte del Kojiki (Records of Ancient Matters, oldest surviving japanease book).

They say I’m in love –
the rumor is alredy
in circulation;
yet when I began to love
There was not a soul who knew.
Milo no tadami

Con mucho sentimiento los extractos que escogí ¿no? Es que no me quise traer los que hablaban de las flores de cerezo, los árboles o el sonido del río, o de más relaciones con la naturaleza, que también tienen su toque claro está. ¿Se imaginan el momento en que fueron escritos? Lo que motivó, la escena, la naturaleza, un instante yo qué sé. Así pasa.

Y estaba esta historia “The grateful sparrow”, que intenté buscar una transcripción pero no encontré.
Pero contaba como una mujer cuidó a un gorrión después de que le habían lanzado piedras y lo habían lastimado, le dio de comer y lo ayudó a recuperarse. Tiempo después cuando el gorrión estuvo en un mejor estado, lo dejó libre y este voló  y no regresó. La mujer pensó, “oh tanto esfuerzo y ya se fue, así nadamás”. Pero tiempo después el gorrión regresó y traía como una semilla (gourd?) y se la dio a la mujer y volvió a volar. La mujer plantó la semilla y salieron muchos frutos para alimentar a su familia y compartir. Su vecina le dijo que cómo le había hecho para cosechar tanto, le platicó del gorrión y de la semilla, entonces le dijo que compartiera una semilla con ella, pero la mujer le respondió algo así como que solo podía compartirle de los frutos, no darle ahora así “la fuente original”. La vecina se molestó y fue a apedrear a un gorrión y luego ya lo cuidó y lo ayudó a mejorarse también.
El ave se recuperó y la vecina lo dejó volar. El ave también volvió tiempo después y también con una semilla. Pero al contrario que la primera mujer, ella no cosechó frutos, sino cosas malas (creo que salieron animales feos) cerrando con la moraleja de “We must not be envious of others”.

Muchos autores de la compilación son anónimos, otros si vienen referidos. Es padre porque antes de cada texto te dan una explicación del contexto, el tiempo en que fue escrito y breves datos biográficos del autor o del libro original del que fue extraído.

Y así fue.

One Response to Anthology of Japanease literature

  1. mibo says:

    se escuchan interesantes, diferentes, que padre! _:)

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